Salud digestiva: Restaura la flora intestinal, mejora la digestión y ayuda a eliminar la sensación de pesadez o inflamación.
Fortalece las defensas: Al sanar el intestino, donde reside la mayor parte del sistema inmune, ayuda al cuerpo a protegerse mejor de enfermedades.
Recuperación deportiva: Sus nutrientes y propiedades antiinflamatorias ayudan a que los músculos se recuperen más rápido después del ejercicio.
Mejor absorción de nutrientes: Un sistema digestivo sano gracias al kéfir permite que aproveches mejor las vitaminas y minerales de todos tus alimentos.
Bienestar mental: Existe una conexión directa entre el intestino y el cerebro; un sistema digestivo equilibrado favorece un mejor estado de ánimo y menor estrés.
Fácil de digerir: La fermentación elimina gran parte de la lactosa, por lo que es mucho más ligero que la leche normal.
En Zest, tomamos esta tradición milenaria para crear toda nuestra línea de productos: desde el kéfir natural y el queso crema hasta nuestras bebidas funcionales. Zest es vida.